El Hackatón X Nuestro Futuro, que este año reunió a jóvenes de entre 20 y 30 años en la capital, no es un evento más de innovación. Es una invitación a “hackear” —en el sentido más creativo y político del término— la política energética nacional y acelerar la transición hacia energías limpias. La cita: del 5 al 9 de agosto, con gastos de viaje y hospedaje cubiertos.
“Queremos que las juventudes tomen un papel activo en la construcción de un modelo energético más justo e inclusivo.”
— Organizadores del HackatónEl hackatón se estructura en tres etapas: un bootcamp virtual de capacitación, el encuentro presencial para crear prototipos, y una “escuela de liderazgo” que da seguimiento a los proyectos ganadores. Cada equipo debe formar un capítulo estatal de Hackers x Nuestro Futuro para que las ideas no se queden en papel.

Las categorías de participación van desde política pública hasta proyectos comunitarios de energía renovable, pasando por emprendimientos sociales e intervenciones públicas que cambien la conversación sobre el clima.
La convocatoria es amplia: estudiantes, recién egresados, activistas, emprendedores. Sin importar la carrera, pero con un requisito claro: compromiso para asistir y trabajar en equipo. La diversidad es parte del ADN del evento —se prioriza la participación de mujeres, personas indígenas, LGBTIQ+ y con discapacidad— para que la transición energética refleje la pluralidad de México.
En la edición pasada, jóvenes de 13 estados —muchos con acento marcado por su tierra— se reunieron para proponer desde cooperativas solares hasta campañas de presión ciudadana. “Fue un laboratorio de ideas, pero también de redes y amistades que siguen vivas”, recuerda Ana Laura, participante de 2024.
México es uno de los países con mayor radiación solar en el mundo y con un creciente interés en la energía eólica y otras fuentes limpias. Sin embargo, los desafíos políticos y económicos han frenado la transición. Para los organizadores, ahí está el espacio para “hackear” el sistema: generar proyectos que funcionen desde lo local y se escalen con voluntad política.

“El evento va más allá de un simple encuentro”, señalan desde la organización. “Es un proceso estructurado que combina formación, diseño colaborativo y acompañamiento continuo. No buscamos solo ideas, sino cambios reales”.
La apuesta es ambiciosa: crear una red nacional de jóvenes que, armados con prototipos, mentoría y contactos, puedan incidir en comunidades y, eventualmente, en las políticas públicas.
“¿Se unen a la revolución renovable?”, lanzó uno de los organizadores en la última edición. La pregunta, este año, vuelve a estar en el aire.

Correcciones
- Nota de corrección el Feb 25, 2026: Se realizó una corrección a la imagen de portada de esta nota. Se remplazo un texto que decía "2025" y fue corregido por "2024". La modificación fue porque la imagen corresponde a la edición de 2024 y no de 2025.
Descubre más desde El Ambientalista Post
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.



